dimanche 8 octobre 2017

SER AVARO CUESTA CARO

Los cuentos de Charles Dickens siempre tienen un enfoque moral haciendo una crítica social a través de sus personajes avaros y otros por lo contrario nobles. Pero algunas veces nos plantea unas situaciones polémicas que dan lugar a la reflexión. En esta ocasión les traigo un pequeño relato de Dickens intitulado ʺEl armario viejoʺ.

Cuenta la historia de un joven viajero que llega una ciudad y en su cuarto de hotel se pone a reflexionar sobre cómo podría ganar una fortuna. Mira su baúl, deseando que este se convierta en una lámpara de genio pero este solo está llena de su ropa y algunos vestidos de mujer. Al mirar la hora se apura para dirigirse a la tienda antes que cierre.

Al llegar a la tienda el joven observa al comerciante haciendo cuentas y hablando solo. De pronto nos enteramos que lo que estaba balbuceando el comerciantes es que el logro su fortuna gracias un préstamo que le realizo Tomas Evans hace unos 10 años. Y que ahora su hijo Jorgen Evans, que se encuentra en una situación precaria debe hacer teatro para sobrevivir puesto que no puede cobrarle el préstamo debido a que perdió el pagaré que le reclamaba el viejo comerciante.


Seguido a esto entra el joven a la tienda y le compra un viejo armario al comerciante que este le compro a la familia Merrywood los cuales decían que estuvo en la familia dos siglos. El joven se lo compro sin regatear pero le puso como condición que se lo libre a su tía ese mismo día y que no le quite su contenido.

El comerciante  acepto y fue esa misma noche a librar el armario a la dirección que le dio el joven donde una señor de edad le recibió el pedido y le dio unas monedas de propina.

Tarde en la noche una joven toco a la tienda del comercio y le pedio  comprarle el armario pero este le respondió que ya lo había vendido. Esta última le dijo que el granjero Merrywood escondió unos billetes de banco de mil libras, en el armario y que se lo recuperaba estaba dispuesta a repartir el dinero. El señor Benson fue al día siguiente al amanecer a recuperar el armario, a cambio de una bolsa de oro. Cuando llego de vuelta a la tienda, abrió el armario en la parte que la señorita le dijo que se escondían los billetes y lo único que encontró fue una letra que decía, Recibi: Jorgen Evans.

Luego nos enteramos  que todo fue un plan ejecutado por el hijo de Tomas Evans que utilizo su talento de actor para vengarse del señor Benson y recuperar el dinero que le presto su padre hace muchos años.

 Con este cuento Dickens nos deja dos enseñas en mi opinión, la primera que como bien dice el título de este artículo ser avaro a veces sale caro y la segunda es que hay que agradecer a quienes nos tendieron la mano en un inicio, ser leales y respectar los acuerdos. Porque si tú te niegas a respetar un acuerdo recuerda que tu contraparte encontrara la manera de hacerté pagar.

Entonces desde un punto de vista de la RSE lo que tienen las empresas con la población es un contrato social en donde la población deja que utilicen los recursos para que después estas puedan vendérselos en productos transformados. Pero también podemos decir que las empresas tienen cierta responsabilidad de ayudar al bien estar de la población. En los casos que las empresas no cumplen con ese contrato, creo yo que la población está en todo su derecho de reclamar y hacer justicia, así como lo hizo el joven con el comerciante.


P.D: Acá les dejo el link del cuento de Charles Dickens, si lo leen cuénteme que les pareció y si les pareció bien que el joven Jorgen Evans encuentre la manera de vengarse del viejo comerciante.

Link del cuento: http://www.cuentoscortos.com/cuentos-clasicos/el-armario-viejo

2 commentaires:

  1. Concuerdo con tu punto de vista. Yo creo que de hecho las empresas tienen la responsabilidad de ayudar a la población en donde ellos están ubicados. Esto no ayudaría solo a la población, sino ellos también se sentirían bien y ayudarían a que la empresa se pueda mantener en la población, sin problemas.

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    1. Si, un climat de bien estar siempre beneficiara tanto a la empresa como a la poblacion. Es un Win to Win

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