¡Pobre Bart! Siempre aprenderemos de ética a través de sus
desgracias. Una vez más el autocrático Director Skinner en vez de ayudar a Bart
lo pone en una situación precaria y como
buen americano decide exportar sus problemas, mandando a Bart a Francia. Como
de costumbre me detuve a visionar el episodio tratado en la lectura de esta
semana y a relacionarlo con el mundo empresarial. La verdad es que el tema de
los practicantes es un tema mucho más adyacente a todos nosotros, que otros
tratados en la clase.
Tal lo menciona el autor en el título del capítulo, crear un
sistema de contratación de practicantes puede ser para las empresas una forma
de conseguir mano de obra barata y fácil de explotar. Esto es una realidad que
se vive mucho en nuestro país, y otros países del mundo ya que algunos de ellos
no cuentan con una legislación que regule estas contrataciones, donde las
practicas ni si quiera son remuneradas.
En este artículo me enfocare a comprar lo que le paso a Bart
junto con una realidad que nos es muy cercana. Primero, quiero recalcar que no
podemos generalizar y pensar que todas las empresas son malas con sus
practicantes, sin embargo sí puedo decir que a veces hay sectores de trabajo
donde los empleadores no cumplen con las normas laborales. Por ejemplo el
sector gastronómico.
No sé si recuerdan el
polémico artículo que escribieron unos alumnos de la PUCP (Pontificia Universidad
Católica del Perú) en su revista anual Carta Abierta, allá por el año 2014. Yo
lo recuerdo muy bien puesto que estaba en los primeros ciclos de la universidad
y recuerdo haber discutido de este artículo con un profesor en clase. El artículo
fue muy polémico puesto que atacaba a los máximos exponentes de la gastronomía peruana,
Gaston Acurio y Virgilio Martinez. Deslumbrando que en sus restaurantes los
practicantes no eran remunerados y trabajaban jornadas de 15 horas diarias.
Después que salió a la luz este artículo, los chefs se empeñaron
primero en negar lo expuesto, seguido de una serie de contradicciones sobre
cuantos practicantes tenían en sus restaurantes y por ultimo admitir su cumpla
(ya pues que les quedaba).
La edición del año siguiente resalto que la culpa no solo
era de los empresarios si no también los centros de estudios, institutos y
universidades así como de la SUNAFIL por permitir que se den este tipo de
situaciones. El artículo trata de recordale a las universidades que también tienen
parte de la responsabilidad en lo que concierne la prácticas pre-profesionales
puesto que es un convenio entre la empresa, el practicante y la universidad.
Por lo que debe asegurarse que todos los requisitos que exigen la ley se
cumplan.
Dentro de las instituciones expuestas en el artículo están D’galia,
la facultad de gastronomía de la UPC que dicho de paso tiene como co-fundador
al mismo Virgilio Martinez y lamentablemente también se nombra nuestra Universidad.
Sin embargo, creo yo que de las 3 somos la que más cumple con su deber de
fiscalizar las prácticas pre-profesionales. Pero nos faltan algunas cosas como ver los
horarios laborales y ver el tema de los seguros médicos. Pero bueno este artículo
es 2015, no estoy muy informado sobre si ya se aportaron estas mejoras al
documento.
Por otra parte, tenemos a la SUNAFIL que también debe hacer su parte del trabajo,
fiscalizando a las empresas para ver si es que se cumplen las normas laborales.
Pero como lo mencionamos varias veces en clase el problema sigue siendo el
mismo. Demasiadas empresas por fiscalizar, muy pocos fiscalizadores.
Entonces comparando con el caso de la lectura, podríamos ver
al pequeño practicante de cocina como al pequeño Bartolomeo, a las
instituciones estudiantiles como al Profesor Skiner que lo manda a trabajar sin
saber en las condiciones a las que estará expuesto y a los mugrosos dueños del viñedo
como a las empresas explotadoras. Por ultimo podríamos tener a la SUNAFIL como
el buen policía que salva a Bart al final del capítulo, pero todos sabemos que desgraciadamente
no siempre sucede así.
Finalmente, creo yo que si bien a veces las cosas y las
personas que te rodean no juegan a tu favor el que tiene el poder de aceptar o
no este tipo de situaciones eres tú mismo. ¡Así que tú también como Bart puedes
hacer algo para salir de esa explotación! ¡Para ello tenemos una ley que nos
respalda (Ley N 28518) y es tu deber saber cuáles son tus derechos!
Link los Simpson:
La Mula (2014): https://nadacontraelmundo.lamula.pe/2015/05/01/feliz-dia-del-trabajo-en-los-tiempos-del-boom-gastronomico/_delosrios_/
Carta Abierta 5ta edicion: https://issuu.com/cartaabierta/docs/revista_carta_abierta_n__5/40
Utero (2015): http://utero.pe/2014/12/29/un-nuevo-reportaje-de-carta-abierta-le-rompe-el-plato-al-cocinero-virgilio-martinez/
Carta Abierta 6t edicion: https://issuu.com/cartaabierta/docs/revista_carta_abierta_n__6
La lectura : https://drive.google.com/file/d/0B-F52aCdM_LwN3FKR2pFVlJiMWc/view









¡Me encanta tu photoshop!
RépondreSupprimerConcuerdo con tu artículo. Yo creo que al final, todos tienen la culpa. Virgilio y Gastón tienen la obligación de pagarle a sus practicantes. Asimismo, la universidad también se tiene que preocupar por sus alumnos y apoyarlos a buscar un trabajo justo y formal. Por último, SUNAFIL también debería hacer constantes inspecciones, para que estas cosas no pasen. Lamentablemente, los alumnos desean trabajar en esos lugares por el prestigio que tiene el restaurante. Hacen colas largas para poder llegar a ese restaurante, aunque no sean remunerados. Los mismos practicantes, tienen que exigir sus derechos para que la situación mejore. Tal vez, el mismo restaurante les dice que bueno, hay otros que quieren este puesto. Pero si todos nos juntamos y exigimos nuestros derechos, algún día esta situación mejorará.
Hay muchas carreras mal pagadas en el pais , asi como resaltas el area gastronomica como principal exponente en explotacion laboral, otros rubros como el de la hosteleria o de las empresas bancarias , siguen dictando este medio de remuneracion a sus empleados . En efecto cada uno sabe cuando se mete ala boca del lobo al aceptar los terminos de contrato laboral , pero aveces estaa personas se van mas por el disfrazar estas empresas y responderse " es que el prestigio de haber trabajado alli pesara en nuestro curriculum".
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